Justicia divina piden familiares de buscadora e hija asesinadas en Salamanca el fin de semana.
Salamanca, Gto. 11 mayo 2026. (Al Instante).- Con la exigencia de justicia, familiares y amigos de la madre buscadora y su hija, asesinados el pasado fin de semana, en Salamanca, Guanajuato, les dieron el último adiós.
Los féretros de ambos cuerpos posaron ante el sentimiento de impotencia y coraje de quienes están inmersos en el problema de las desapariciones forzosas.
“Estamos bien consternados porque desconocemos el motivo y tampoco quisiéramos saber, pero estamos bien devastados porque no tenemos en mente qué pudo pasar, eran mujeres muy trabajadoras”, indicó el esposo de Patricia.
Patricia Acosta y su hija Katia, Jauregui, madre y hermana de Miguel Ángel Jauregui, respectivamente, un joven que desapareció en 2024 y fue localizado meses después, sin vida, fueron asesinadas el sábado cuando circulaban en motocicleta por la colonia 18 de marzo.
Ellas habían ido a comprar carnitas para almorzar y después irían al centro de la ciudad para comprar los insumos para el festejo del día de las madres.
“Íbamos a ir al centro por las fiestas, por la fecha, más que nada, del 10 de mayo , teníamos planeado, pues ir a Villagasca, un balneario, quedamos de ir al centro para comprar lo que se iba a ocupar”
Los familiares no se explican por qué las mataron, pues aseguran que no habían recibido amenazas.
“Nosotros no nos dedicamos a nada malo, toda la gente de aquí nos conoce, cuando fue lo de mi hermano también nos preguntaban, pero era un muchacho muy conocido aquí y nosotros nunca nos dedicamos a investigar cosas sobre el por qué”, señaló el hijo de Patricia.
En el lugar donde fueron asesinadas, se encuentran unas veladoras que fueron colocadas por vecinos.
Ambas pertenecían al colectivo Salamanca Unido Buscando Desaparecidos, al cual se integraron tras la desaparición de Miguel Ángel y tras haberlo encontrado decidieron seguir trabajando en la labor de búsqueda.
“Nosotros preferimos mejor dejárselo a Dios, no buscar ni venganza y mucho menos hablar cosas que no debemos de hablar porque somos gente que nos dedicamos a trabajar y no andamos buscando culpables”, dijo el esposo de Patricia.
Patricia trabajaba en una empresa automotriz, mientras que su hija Katia, la acompañaba a todos los lugares cuando estaban juntas.
Ahora el problema para la familia es sortear los gastos funerarios, pues son personas muy humildes.
Al momento, la fiscalía de Guanajuato no se ha pronunciado al respecto, ni se ha acercado con los familiares.






