Padre e hijo, un policía de Cortazar, fueron senteciados a 134 años de cárcel por asesinar a una persona y provocar una explosión.

Cortazar, Gto. 04 junio 2022. (Al Instante).- Un ex policía que disparó al interior de un domicilio en donde se encontraba una familia y su padre de éste, quien instigó el hecho fueron sentenciados a pasar 134 años en la cárcel.

A ellos, un juez les comprobó su responsabilidad en el delito de homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa y daños por incendio.

Un testigo reveló que, que el 8 de junio del 2019, acudió al domicilio de Ignacio “N” y observó que discutía con uno de sus vecinos, identificado como don Juan y escuchó cuando ésta persona pidió que llamaran a su hijo Juanito, quien era elemento activo de la policía municipal de Cortazar.

La discusión se dio porque Ignacio estaba barriendo la azotea de su casa y la basura cayó en do Juan, lo cual detonó una discusión entre ambos que se extendió a otros miembros de la familia.

En el domicilio de Ignacio, ubicado en la calle Guanajuato de la colonia Chapingo, estaban sus familiares, 6 adultos y dos menores.

Don Juan pidió la intervención de su hijo, mismo que llegó al lugar en una patrulla de la corporación.

La movilización provocó que la familia corriera a resguardarse al interior de su domicilio.

Al llegar, Juan “N”, de 33 años de edad se acercó a la puerta de la casa, sacó su pistola y disparó en repetidas ocasiones hacia el interior de la casa, con lo cual lesionó a Ignacio “N”, de 70 años, quien recibió al menos tres disparos en la espalda.

Además de los disparos lanzó gases lacrimógenos.

Uno de los disparos alcanzó un tanque de gas y provocó una explosión en el domicilio y posterior incendio que ocasionó quemaduras entre los integrantes de la familia.

A la intervención de los cuerpos de emergencia, Ignacio “N” fue llevado a urgencias médicas e ingresado para atención de sus lesiones. El adulto mayor no resistió y falleció ocho días después de los hechos.

Los menores fueron trasladados a Celaya con quemaduras de segundo grado en cara, brazos y espalda,y actualmente se encuentran recuperados de las lesiones, aunque con secuelas de las mismas.

Ante ello, un Juez dictó sentencia condenatoria de 134 años de prisión para padre e hijo.

De manera adicional, ambos deberán pagar una sanción o multa, los gastos funerarios en favor del fondo de apoyo a las víctimas del delito y una cantidad en favor de las víctimas indirectas.

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