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«Es una experincia que no se la deseo a nadie»: Víctor, migrante detenido por el ICE en Texas.

Xichú, Gto. 27 agosto 2026. (Luis Negrete-Al Instante).- Haber sido deportado de Estados Unidos, junto a su hijo, menor de edad, ha sido para Víctor, una experiencia desgarradora, ya que ello implicó que su familia esté ahora separada. Por un lado, él tuvo que regresar a su comunidad de origen, en Puerto de Tablas, en la sierra de Xichú, y por otro, su esposa siga en Austin, Texas.

El narró que su detención ocurrió el domingo 16 de agosto cuando se dirigía junto a Elian, su hijo y en compañía de su hermano y sobrino, a jugar un partido de futbol.

Era su día de descanso y estaba esperando el transporte cuando fueron sorprendidos por agentes migratorios, quienes realizaron una redada y comenzaron a detener a las personas, sólo por su apariencia física.

Tras su arresto, fue trasladado a un centro bajo la custodia del ICE, el cual recibe a niños, por lo que su hijo estuvo en todo tiempo con él.

“Es un centro para estar con niños. Hay gente que está viviendo procesos ahí, todo y ahí hay bastantes niños, niñas”, indicó en entrevista para este medio.

El hermano de Víctor fue liberado ya que su hijo es nacido en Estados Unidos y le dieron la oportunidad de regresar a casa con su familia, suerte que no corrió Víctor, quien finalmente fue deportado junto a Elian, el 26 de agosto, a Tabasco, sitio en donde, con la ayuda de su familia en Estados Unidos, y de la comunidad latina en Austin, consiguió dinero para comprar dos boletos de avión hacia Guanajuato.

Desde su detención, su familia y la comunidad han estado apoyando con colectas, primero, para pagar un abogado, y después para trasladarse de Tabasco a Guanajuato.

Víctor señaló que el consulado mexicano no lo apoyó, ni con asesoría legal y ahora espera que el gobierno de Guanajuato cumpla su compromiso de reembolsarle lo que pagó por los boletos de avión.

También dijo que las autoridades de Guanajuato le prometieron integrarlo a un programa de apoyos productivos para que pueda auto-emplearse en su comunidad de origen.

“Pues a ver si lo apoyan a uno, con herramienta para hacer un trabajo o algo para tener lo necesario y trabajar, hacer algo”, indicó.

Este migrante refirió no haber tenido malos tratos durante su reclusión y tampoco violación a sus derechos humanos, sin embargo, considera injusto que el gobierno de Estados Unidos trate de esa forma a los migrantes mexicanos y latinos, a los que considera delincuentes.

“No es justo y a nadie se lo deseo y ojalá a nadie le pase, aunque yo sé que es difícil, son cosas que están pasando ahorita”, lamentó.

Cabe recordar que en el caso de Víctor ésta es su segunda deportación en menos de un año; la primera ocurrió el pasado mes de febrero, pero tuvo que cruzar, de nueva cuenta la frontera, de forma ilegal para reunirse otra vez con su familia. Él, apenas tenía un mes de que había regresado a la Unión Americana.

Ahora está analizando qué decisión va a tomar, ya que su esposa sigue allá.

“Sólo estoy viviendo el momento y no he pensado en que, si me voy o ella se viene, ni he platicado con ella”, comentó.

Este connacional refirió que emigrar a Estados Unidos fue con la intención de tener un futuro mejor, ya que en su lugar de origen no existen las oportunidades para tener una mejor calidad de vida.

“Para un futuro mejor y a veces le va mal a uno. Trabajaba en construcción; hay días buenos y días malos”, reconoció.

Su comunidad, es apenas de unos 200 habitantes, en donde es difícil sembrar y tener ganado.

Puerta de Tablas está enclavado en la Sierra Gorda de Guanajuato, entre las cabeceras municipales de Santa Catarina y Xichú. Es un lugar de difícil acceso a donde difícilmente pueden llegar las oportunidades.

En este sitio se dedica al trabajo como albañil y también a la agricultura apoyando a su padre, Aquileo Martínez, el cual dijo sentirse más tranquilo con el regreso de Víctor.

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